Rehabilitación de fachada: preparar, votar, seguir
La rehabilitación de fachada es la mayor obra en la vida de un edificio. También aquella en la que peor se comparan los presupuestos, por falta de alcance escrito.
Una rehabilitación de fachada compromete a menudo cientos de miles de euros y afecta al edificio durante meses. Y sin embargo suele decidirse con tres presupuestos que no cubren el mismo alcance: la diferencia de precio aparente no significa entonces nada.
Antes de nada: saber qué se rehabilita
Un diagnóstico previo determina el estado real del soporte: grietas, desprendimientos, corrosión en balcones, estado de las juntas. Sin él, la empresa presupuesta a ojo y descubre durante la obra: es el origen número uno de los modificados.
Aquí la junta aporta el historial: cuándo se trató la fachada por última vez, con qué producto y qué desperfectos reaparecieron. Es justo la información que debería contener el libro del edificio y que la visita anual mantiene a mano.
Las partidas que se olvidan
- El andamio: duración del alquiler, protección de accesos, lonas y, sobre todo, qué ocurre si la obra se retrasa.
- Barandillas y balcones: su reparación suele excluirse del presupuesto de fachada aunque sea inseparable.
- Las bajantes de pluviales, a desmontar y volver a montar.
- La reparación de umbrales, alféizares y molduras.
- La limpieza del entorno y la reposición de las zonas verdes pisoteadas.
- El tratamiento de la carpintería privativa visible: ¿autorizado o no, y a cargo de quién?
Estas partidas deben figurar en el pliego para que los presupuestos sean comparables: mira la solicitud de presupuestos al administrador y la tabla de comparación.
Un presupuesto de fachada más barato que excluye los balcones no es más barato: está incompleto.
La financiación, decidida antes de votar
El importe total interesa menos a los propietarios que el calendario de derramas. Presenta el coste por coeficiente y el calendario de pago, lo que cubre el fondo de obras y lo que queda por girar. La misma lógica que en la rehabilitación energética.
Durante la obra
Lleva una tabla de seguimiento con las fechas reales y fotografía cada semana desde el mismo punto. En una obra de varios meses, esa serie de fotos es el único documento que permite después discutir un retraso o un defecto.
Registra cada intercambio relevante con su fecha. Si la empresa se detiene o se demora, mira cómo reclamar a una empresa que no termina.
La recepción, etapa decisiva
Las reservas se anotan una a una, con una foto de cada una, el día de la recepción. Una reserva descrita sin foto es discutible; una reserva no anotada está perdida. Después sigue su subsanación y anota las fechas de garantía: un defecto que aparece tres años más tarde se trata de forma muy distinta según se anotara o se olvidara la garantía.
Con CoproHarmony, presupuestos, decisiones, fotos de obra y reservas permanecen reunidos durante todo el proyecto, y el conjunto se exporta para la junta. Crea tu espacio gratis.
Dos puntos que cerrar antes de votar: los honorarios de seguimiento de obra y la posible antena en cubierta.
Aprovecha la obra para tratar lo que va con ella: balcones y barandillas y la armonización de ventanas.
Gestiona tu junta de propietarios en total armonía
Centraliza incidencias, juntas generales, votaciones y documentos. Gratis para empezar, sin tarjeta bancaria.
Crear mi espacio gratisTambién te puede interesar
Auditoría energética o certificado colectivo: cuál necesitas y cuándo
El certificado colectivo dice dónde está el edificio. La auditoría dice qué hacer, en qué orden y con qué resultado. Confundirlos se paga dos veces.
Deshollinado en comunidad: quién lo hace y quién lo paga
El conducto que atraviesa el edificio es común; el que atraviesa la vivienda, no. Todo el reparto cabe en esa frase, y el seguro también.
Baja calificación energética: qué cambia para la comunidad
Un edificio mal calificado no solo pierde confort: pierde inquilinos, luego compradores y después valor.