Incluir un punto en el orden del día: la única forma de conseguir una votación
Todo lo que no está en el orden del día no se puede votar. Es la regla más simple de la comunidad, y la que más se descubre tarde.
Quieres instalar un aparcabicis, cambiar el reparto de una partida o conseguir un presupuesto para la puerta del garaje. Lo planteas en la junta: la sala está de acuerdo, todos asienten… y no pasa nada, porque no puede votarse un asunto ausente del orden del día.
La buena noticia: pedir su inclusión es un derecho, abierto a cualquier propietario y no solo a la junta de gobierno.
Cuándo pedirlo
Puedes notificar una cuestión en cualquier momento. La norma prevé además un plazo corto tras recibir la convocatoria para pedir que se añada un punto, pero confiar en ese plazo es mal cálculo.
En la práctica, una petición enviada con antelación, idealmente semanas antes de que salga la convocatoria, tiene muchas más posibilidades de incluirse bien y con la documentación necesaria. Una petición tardía se aplaza a la junta siguiente: un año perdido.
En qué forma
La petición se notifica al administrador, por correo con acuse de recibo o por vía electrónica cuando has aceptado ese medio. Un aviso verbal al conserje o un correo a un gestor no son una notificación.
Mira la notificación electrónica: es un trámite que se hace una vez y simplifica todos los siguientes.
Qué hace fracasar una petición
- Una cuestión formulada como tema: «las bicicletas» no se vota.
- Una cuestión que no admite un sí o un no.
- Una petición de obra sin presupuesto adjunto, que impide votar.
- Una cuestión que corresponde al administrador o a los estatutos, no a la junta.
- Una petición enviada después de la convocatoria, sin aceptar esperar un ejercicio.
La regla es simple: tu cuestión debe poder convertirse en un acuerdo, es decir, en una frase que la junta aprueba o rechaza.
Un punto mal redactado no se rechaza: se queda sin efecto, que es peor, porque todos creen haber votado.
Redactar un acuerdo que aguante
Un buen acuerdo contiene cuatro elementos: qué se decide, con base en qué documento, por qué importe y quién queda encargado de ejecutarlo.
Por ejemplo: «La junta acuerda el suministro e instalación de un aparcabicis en el cuarto del sótano, conforme al presupuesto de la empresa X de 14 de marzo, por importe de 2.380 € IVA incluido, y encarga su ejecución al administrador.» Todo lo demás — la exposición, los argumentos — va en la nota explicativa, no en el acuerdo.
Mira el modelo de orden del día y las mayorías aplicables: la mayoría exigida depende de la naturaleza del acuerdo y se comprueba antes, no durante.
Adjuntar la documentación, o perder la votación
Un acuerdo que compromete gasto debe ir acompañado del presupuesto correspondiente, notificado con la convocatoria. Sin él, el acuerdo es frágil y puede impugnarse. Mira impugnar un acuerdo.
Por eso conseguir el presupuesto forma parte de la petición y no de lo que viene después. Mira el modelo de petición de presupuesto.
Si el administrador no incluye tu punto
El administrador no puede descartar una cuestión debidamente notificada por considerarla inoportuna. Si la omite, tu notificación fechada es la prueba que hay que aportar: de ahí la importancia del medio de envío.
Mira qué hacer si el administrador no responde.
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