Ascensor averiado una y otra vez: documentar y hacer valer el contrato
Un ascensor que se avería cada dos meses no es mala suerte: es un contrato mal ejecutado. Solo hay que poder demostrarlo.
«El ascensor está averiado otra vez». La frase se repite en cada reunión de la junta, todos tienen la sensación de que es frecuente, pero nadie sabe decir cuántas veces exactamente ni desde cuándo.
Y es justamente el único argumento que cuenta frente a una empresa de ascensores: un recuento. Sin él la discusión da vueltas, la empresa habla de «incidencias aisladas» y el contrato se prorroga un año más.
Lo que el contrato te debe y nunca lees
Coge el contrato de mantenimiento y busca cuatro cosas, a menudo enterradas en un anexo.
- El número de visitas de mantenimiento preventivo al año y su periodicidad.
- El plazo de intervención garantizado en caso de avería, y el plazo específico si hay alguien atrapado en cabina: son distintos.
- El alcance de la cuota fija: qué piezas están incluidas y cuáles se facturan aparte. Ahí se esconden las facturas inesperadas.
- Las condiciones de resolución y el preaviso. Sin esa fecha presente, el contrato se prorroga antes de que dé tiempo a pedir otras ofertas.
La tabla que lo cambia todo
Basta una línea por avería: fecha y hora del aviso, tipo (cabina bloqueada, puerta, llamada de emergencia, parada fuera de nivel), hora de llegada del técnico, tiempo de inmovilización y si había alguien atrapado.
A los seis meses, esa tabla produce cifras que nadie discute: número de averías, plazo medio real frente al contractual, tiempo acumulado fuera de servicio. Es exactamente la lógica de el registro de incidencias, aplicada a un equipo.
«Se avería mucho» no se sostiene. «Once averías en dieciocho meses, plazo medio de 6 h frente a 4 h contractuales» sí.
Las visitas de mantenimiento: el control que nadie hace
La ficha que se deja en el cuarto de máquinas tras cada visita preventiva casi nunca se consulta. Compara las visitas realmente efectuadas con las previstas en el contrato: la diferencia es frecuente, y es un incumplimiento mucho más fácil de demostrar que una avería.
Estas constataciones se anotan en el libro del edificio, donde también servirán a la junta siguiente.
Pasar a la acción
- Envía al administrador un recuento con cifras, no una queja, pidiendo que se traslade a la empresa con solicitud de explicación escrita.
- Pide concurrencia de ofertas al acercarse el vencimiento: mira el modelo de solicitud de presupuestos y la tabla de comparación, porque los contratos de ascensor son especialmente difíciles de comparar.
- Lleva el asunto a la junta con las cifras: los propietarios votan de buen grado un cambio de proveedor cuando se les enseña un recuento.
- Hazlo constar en el informe anual de la junta de propietarios.
Contar sin pensar en ello
Llevar ese recuento a mano rara vez dura más de tres meses. Con CoproHarmony cada avería comunicada se convierte en una incidencia fechada vinculada al ascensor; al renegociar, la lista completa se exporta en PDF. Crea tu espacio gratis.
Cuando las averías se repiten, la pregunta cambia: mira modernizar o sustituir el ascensor.
Gestiona tu junta de propietarios en total armonía
Centraliza incidencias, juntas generales, votaciones y documentos. Gratis para empezar, sin tarjeta bancaria.
Crear mi espacio gratisTambién te puede interesar
Auditoría energética o certificado colectivo: cuál necesitas y cuándo
El certificado colectivo dice dónde está el edificio. La auditoría dice qué hacer, en qué orden y con qué resultado. Confundirlos se paga dos veces.
Deshollinado en comunidad: quién lo hace y quién lo paga
El conducto que atraviesa el edificio es común; el que atraviesa la vivienda, no. Todo el reparto cabe en esa frase, y el seguro también.
Baja calificación energética: qué cambia para la comunidad
Un edificio mal calificado no solo pierde confort: pierde inquilinos, luego compradores y después valor.